
Así es Voltron Nevera: la experiencia más extrema de Europa-Park
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⚠️ Spoilers: en este artículo hablamos de la historia, la cola, el preshow y algunos de los elementos más importantes del recorrido. Si quieres llegar a Europa-Park sin saber absolutamente nada, mejor guarda este artículo para después de tu visita.
Voltron Nevera powered by Rimac es una montaña rusa que merece la pena conocer más allá de sus cifras y récords. Creemos que entender toda la historia que hay detrás de su construcción, su diseño y sus elementos ayuda a disfrutarla todavía más cuando llega el momento de subirse.
Cuatro lanzamientos, siete inversiones, un lanzamiento a 105 grados, un tramo hacia atrás y varios cambios de dirección ya dejan claro lo que propone. Sin embargo, lo mejor de Voltron no está únicamente en los números, sino en todo lo demás. La experiencia comienza antes de sentarse en el tren.
Una montaña rusa construida alrededor de Nikola Tesla
La historia de Voltron está vinculada a Nikola Tesla y a sus experimentos con la electricidad. Europa-Park parte de algunos elementos reales de su vida y construye alrededor una historia ficticia en la que el inventor trabaja en una máquina capaz de transmitir energía y transportar personas.
El laboratorio se encuentra en una antigua central hidroeléctrica de Croacia y nosotros acabamos formando parte de uno de sus experimentos. El propio nombre Voltron Nevera tiene además un doble significado: por un lado, hace referencia al modelo Nevera de Rimac, empresa patrocinadora de la montaña rusa (marca de coches deportivos de alta gama y tecnología de origen croata) y por otro, a las tormentas eléctricas, repentinas y violentas, características de la costa del Adriático. Todo queda bastante bien hilado y, mientras avanzas por la zona, las referencias a Tesla, la electricidad y la máquina aparecen continuamente.
Antes de Voltron: Nikola Tesla’s Beautiful Croatia
Una de las cosas que recomendamos hacer antes de montar es pasar por el Dome of Dreams para ver Nikola Tesla’s Beautiful Croatia.
Nosotros lo hicimos y creemos que merece la pena, sobre todo si os interesa la historia de la atracción. El espectáculo dura unos nueve minutos y utiliza una pantalla de 360 grados para recorrer Croacia, con Tesla como hilo conductor.
Te introduce en el lore de la historia, en la zona y en el imaginario de la atracción antes de subirte. Aun así, no es imprescindible: si entras directamente a Voltron vas a entender igualmente su historia. Simplemente creemos que hacerlo en este orden enriquece la experiencia y hace que llegues a la montaña rusa con más contexto sobre todo lo que la rodea.
Las colas son parte de la experiencia
Estamos acostumbrados a que las colas tengan pantallas o decoración para hacer más entretenida la espera, pero en Voltron sí sentimos que la propia cola forma parte de la atracción. Desde el principio parece que estamos entrando en una antigua instalación industrial, con maquinaria, tuberías, elementos eléctricos y pequeños detalles relacionados con el laboratorio de Tesla.
Una de las zonas que más nos gustó es la gran sala interior donde se concentran buena parte de estos elementos, con enormes bobinas de Tesla y efectos de luz y sonido. Hay tantos detalles que incluso mientras avanzas apetece mirar hacia atrás por si se te ha escapado algo.
El preshow y el experimento de Tesla
Cuando llegas a la estación, la ambientación continúa. Antes del lanzamiento hay una pequeña secuencia en la que el tren empieza a prepararse y una breve parte de estilo «dark ride» que nos pareció espectacular.
La primera vez que la experimentamos, literalmente nos rompió la cabeza. Es algo corto, pero funciona muy bien y hace que el viaje empiece como si realmente fueras parte del experimento.
El primer lanzamiento ya deja claro lo que viene
El lanzamiento inicial es uno de los elementos que más llama la atención de Voltron. El tren sale disparado hacia una subida de 105 grados, es decir, ligeramente por encima de la verticalidad.
Alcanza 100 km/h y tenemos hasta cuatro lanzamientos a lo largo del recorrido, incluido uno hacia atrás. La primera vez que montamos nos sorprendió especialmente la espectacular salida, porque apenas hay tiempo para prepararse: sales de la estación y realizas la primera inversión en cuestión de pocos segundos.
A partir de ahí empieza una sucesión de inversiones, airtime, aceleraciones y cambios de dirección que hace difícil ubicarte y anticipar qué viene después.
1.385 metros de recorrido y siete inversiones
Voltron mide 1.385 metros, alcanza los 32,5 metros de altura y tiene una duración aproximada de tres minutos. Lo más interesante, para nosotros, es cómo aprovecha el trazado para encadenar tantos elementos distintos.
Uno de los puntos más característicos es el Inverted Stall, donde el tren se queda boca abajo durante unos segundos antes de continuar. Es una sensación bastante diferente a la de una inversión rápida y uno de esos elementos que más personalidad dan al recorrido.
También nos gustó mucho la plataforma giratoria, el famoso «turntable», que cambia la dirección del tren antes del lanzamiento hacia atrás. Entendemos que haya gente a la que le pueda parecer que corta un poco el ritmo, pero para nosotros funciona justo al contrario: te deja respirar durante unos segundos, la tensión va aumentando con los efectos de sonido y las luces y, de repente, Voltron vuelve a dar caña.
El Ejection Drifter es otro de los elementos más característicos. El tren se inclina unos 90 grados y genera una sensación de airtime lateral muy diferente a una curva o una inversión convencional. Y entre rolls, curvas, lanzamientos y otros momentos de airtime, toda la combinación nos resultó bastante agresiva y potente. Por ello, no creemos que sea una montaña rusa para hacer demasiadas veces seguidas: después de varias vueltas, el cuerpo lo nota. Los 1.385 metros, eso sí, se pasan bastante rápido.
Una tematización que continúa fuera de la montaña rusa
Los trenes también están muy cuidados y siguen la estética industrial y tecnológica de la atracción. Encajan perfectamente con la historia de Tesla y con la ambientación de la estación, además de ser muy cómodos y ofrecer bastante libertad de movimiento al rider.
La zona cuenta también con merchandising específico de Voltron y Nikola Tesla, e incluso con un cómic oficial que amplía la historia. Nos gusta mucho ver cómo hay parques que van más allá de colocar una montaña rusa y ya está, y que se preocupan por construir alrededor una experiencia inmersiva completa, con una historia, una ambientación y pequeños detalles que hacen que la recuerdes más allá del propio recorrido.
¿Y las "famosas" vibraciones de los trenes?
Este es probablemente el aspecto sobre el que hemos tenido sensaciones más contrapuestas.
Nuestra primera vuelta fue bastante suave, mientras que en la segunda notamos más vibraciones, especialmente en algunos puntos del recorrido. También tuvimos la sensación de que los asientos exteriores las hacen más perceptibles que los interiores.
A nosotros nunca llegó a arruinarnos la experiencia y seguimos teniendo una opinión muy positiva de la montaña rusa y el viaje en sí. Además, las sensaciones pueden variar según el tren o el asiento. Desde luego, no es la atracción más suave que hemos probado, pero tampoco es, ni mucho menos, la más dura (pese a su agresividad y potencia).
VirtualLine y las taquillas
En uno de nuestros viajes utilizamos VirtualLine, el sistema del parque que permite reservar desde su app una franja para subir a determinadas atracciones sin tener que esperar toda la cola. Funcionó especialmente bien: cuando llegó nuestra hora, fuimos directamente a la entrada correspondiente y apenas esperamos cinco o diez minutos en la parte final antes de subir.
Para una atracción que puede acumular colas largas, se agradece muchísimo. Eso sí, depende de la disponibilidad y hay que reservar el acceso desde la aplicación del parque.
Las taquillas electrónicas también están bien resueltas. Puedes dejar mochila, chaqueta y objetos personales antes de montar y olvidarte de ellos durante todo el recorrido. Para abrirla te dan una tarjeta que debes llevar contigo durante la atracción. Funciona bien, aunque creemos que una pulsera sería todavía más cómoda y segura, ya que la tarjeta puede salirse del bolsillo durante el recorrido.
Nuestra experiencia con Voltron Nevera
Después de probarla varias veces, Voltron Nevera se ha colocado entre nuestras montañas rusas favoritas.
Nos gusta el recorrido, pero también todo lo que hay alrededor: la historia de Tesla, la ambientación croata, el Dome of Dreams, la cola y el preshow. Hay detalles que descubres en la primera visita y otros que empiezas a apreciar cuando ya sabes qué estás buscando.
Para nosotros, esa combinación es lo que hace a Voltron una atracción top a nivel europeo. Puedes disfrutarla simplemente como una montaña rusa muy intensa o dedicar tiempo a descubrir todo el universo que Europa-Park ha construido alrededor.
Las vibraciones pueden generar opiniones diferentes, pero no fueron suficientes para cambiar nuestra impresión. Si vais a Europa-Park, nosotros reservaríamos tiempo para verla con calma, empezar por Nikola Tesla’s Beautiful Croatia y después entrar en Voltron.
Y, sobre todo, subir más de una vez. La primera vuelta intentas entender qué demonios acaba de pasar; en la segunda empiezas a disfrutar realmente de todo lo que tiene.
Imagen: Europa Park










